Yogur griego casero (sin nata añadida)

El auténtico yogur griego es un yogur cremoso, espeso,  delicioso, pero SIN nata añadida. La mayoría de los yogures comercializados como griegos realmente son yogures con nata. Así resultan más cremosos, pero también más calóricos y menos saludables. Si te gusta este delicioso postre, no dejes de probar esta receta. Fácil y muy versátil para servir combinado con frutas o simplemente solo.

Ingredientes

  • 2 cucharadas soperas de yogur natural sin azúcar
  • 1 litro de leche entera
  • frutos secos o fruta de temporada al gusto

Preparación

Mezclar el yogur con la leche entera. Distribuir en los vasitos de la yogurtera. Encenderla y dejarla trabajar entre 8-12 horas. Cuando el yogur esté listo lo disponemos sobre un colador cubierto con una gasa grande (yo utilizo un pañal de gasa especialmente dedicado para este uso) y lo dejamos escurrir unas 6 horas en el frigorífico. Retira el yogur raspando la gasa con una cuchara. Ya se puede servir acompañado de trozos de frutas o frutos secos. Recuerda poner los frutos secos molidos si lo van a tomar niños menores de 5 años. Hay que tener en cuenta que el volumen se reduce mucho y de 3 vasitos de yogur obtendremos 2 raciones.

Si no dispones de yogurtera, el yogur se puede hacer en un bol de cristal. Para hacerlo así habrá que calentar la leche a una temperatura que permita tocarla sin quemarnos. Mezclar con el yogur  y colocar el bol tapado con un paño en un lugar cálido de la casa. Dejar reposar la leche durante las 8-12 horas que precisa para cuajar. Para mantener mejor la temperatura de la leche se puede poner el bol en un recipiente con agua caliente que podemos ir renovando cada 2 horas para que se mantenga caliente.

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